Capilla de adoración perpetua de Consuegra

“Sin adoración no habrá transformación del mundo… adorar no es un lujo, es una necesidad”

“Yo soy el buen Pastor: conozco a mis ovejas, mis ovejas me conocen y doy mi vida por las ovejas. Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil y a las que debo también conducir: ellas oirán mi voz, y así habrá un solo Rebaño y un solo Pastor” (Jn 10,14-16)

Adoración perpetua

La Adoración Perpetua de Consuegra se realiza en la capilla de San Juan Pablo II y se inició el 27 de octubre de 2016.

En ella, los fieles se organizan en turnos durante las 24 horas del día para acompañar y adorar continuamente a Jesús Sacramentado.

Una iniciativa parroquial abierta a todos, orientada a fortalecer la vida espiritual, la oración de intercesión y el encuentro personal con Cristo en la Eucaristía.

Para ti, para toda la parroquia.

Quien desee apuntarse puede recibir información en los horarios de atención del despacho parroquial o informarse directamente en la misma capilla de adoración, donde existe información disponible para incorporarse a los turnos.

Cuatro motivos para la adoración:

  1. La adoración responde a tus necesidades personales. ¿Quién no se encuentra agobiado, desanimado, con problemas de todo tipo? ¿Dónde puedo encontrar descanso para estas situaciones? SÓLO JUNTO AL SEÑOR: «Descargad ante Dios todo vuestro agobio, que Él se interesa por vosotros» (1Pe 5, 7). El mismo Jesús dijo: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados y y o os aliviaré» (Mt 11, 28). Si crees en Él y en su palabra, ¿por qué no vienes a Él y descargas todos tus asuntos en las manos del mejor amigo que nunca falla?
  2. Si Jesús se ha quedado con nosotros todos los días hasta el fin de los tiempos en la Eucaristía, ¿no vamos nosotros a buscar y encontrar tiempo para estar con Él? ¿Hay algo más importante en la vida que dedicarle una hora a la semana a quien te da la vida a cada instante?
  3. El Papa Benedicto XVI decía: «Sin adoración no habrá transformación del mundo… adorar no es un lujo, es una necesidad». Buscar a Cristo debe ser el incesante anhelo de los creyentes, de los jóvenes y de los adultos, de los fieles y de sus pastores.
  4. Con la hora de adoración eucarística, la parroquia no te está ofreciendo una hora de trabajo, sino de DESCANSO EN EL SEÑOR. Hoy día vivimos rodeados de prisas, con ansiedad, como contrarreloj… ¡Así no puedes seguir! Es necesario que pares y te des un respiro. En la Eucaristía tienes un momento de silencio y paz. La oración es el respiro del alma.

¡Ven, el Señor te espera!

«Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz, y me abre, entraré a su casa, cenaré con él y él conmigo».